jueves, 1 de mayo de 2008


Crispulo:

Críspulo, mi abuelo. Qué recuerdos guardo con abuelo!!!

Primero, recuerdo las siestas. Esas siestas en la Peluquería tomando tereré y completando el crucigrama. Los consejos. Los comentarios. Ese tu carácter templado, apacible, justo y agradable.

Así era mi abuelo. Con sonrisa amplia , abierto en todo momento para mis consultas e interrogantes que sabía responder y atender en todo momento.

Los domingos eran de fiesta. El preparativo para el asado del mediodía. La polka, los temas mejicanos o la radio a todo volúmen eran testigos de las mañanas domingueras.

Una persona con una habilidad notable para hacer todo tipo de tareas. Como los tipos de antes. Carpintero , albañil, jardinero, peluquero, todas las tareas las hacía y las hacía bien.

En todo momento me estimulaba con el fútbol, era un fanático por el Juventud. Recuerdo uno de mis primeros partidos en división cadetes del Juventud. Tenía apenas 9 años y jugaba de lateral derecho. Ganábamos 3 a 0 al Club Guaraní y el árbitro cobra un penal para nosotros. Abuelo pedía a gritos y saltando: Que patee Javier, Que patee Javier!. Y el técnico Victor Vera, lo complació, y su nieto metió su primer gol de penal con un disparo débil ( apenas podía por la pelota) al palo derecho del arquero ( pegó por el palo y entró), lo recuerdo como ayer.

Sus historietas de pombero y jasy jateré eran repetidas, pero igual daba gusto escucharlas. Las travesuras que contaba cuando era niño cuando se subió a la punta del árbol para esconderse de su papá y después vino un viento fuerte del sur y tuvo que bajarse. Son algunas cosas que me acuerdo.

El abuelo era trabajador, muy trabajador. Era el peluquero del pueblo. A 500 el corte. Así era mi abuelo, bueno, apacible y tan especial.

Un día lo llevan a Asunción, yo tenía 12 años, corría 1.984 cuando un fuerte hipo no le dejaba tranquilo. Recuerdo que le daba vómitos. Corría rápido al baño. Lo tuvieron que llevar a Asunción.

Vengan a despedirse de su abuelo ,nos dijo mamá, era la última vez que lo ví con vida.

Lo trajeron un día despues de haberme dicho que abuelo estaba bien y que se estaba recuperando. Falleció el 12 de Octubre de 1.984 y me mintieron para que no me preocupara

Su risa y su afecto perdurarán por siempre.

2 comentarios:

Unknown dijo...

hola Javier, sin duda alguna tu relato es una belleza, me largue a llorar me emosione, muchisimo, es inmensamente, sencilla, espontanea y humilde, digna de ser admirada, impresionante, estupendo, no hay palabras para definir, sos todo un orgullo para las colonias unidas, yo siempre escuchaba tus programas y fui alumna de la profe Rosana, yo naci y creci en las colonias, bueno que te puedo decir, que sigas adelante con esto que es genial, suerte

Unknown dijo...

Qué lindasa vivencias Javier! Te felicito por el abuelo. Los abuelos son especiales, verdad? Yo no tuve la suerte de disfrutar a ninguno de ellos. Me hiciste emocionar...Gracias!